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Video de Marta Loaiza pidiendo ayuda para localizar a su hermano

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Martha Loaiza pide que se difunda este video para localizar a su hermano, el abogado Luis Arturo Loaiza Gutierrez. Ayudenos a difundir este video para que llegue a todo aquel

Grave incidente contra labor de defensa de Derechos Humanos, sujetos desconocidos sustraen computador de abogado de la Corporación Sembrar

Grave incidente contra labor de defensa de Derechos Humanos, sujetos desconocidos sustraen computador de abogado de la Corporación Sembrar   Las organizaciones abajo firmantes, nos dirigimos de manera apremiante a

Aviva Chomsky & Freddy Lozano:

TERRAZA

The Movement for Peace in Colombia (MPC) is pleased to invite you to the cycle of talks about the realities of Coal Extraction in Colombia. FREDY LOZANO is a labor

Asado de recolección de fondos 2013, Progira de Asoquimbo

Amigos de el Movimiento por La Paz en Colombia. El asado de el Sábado fue un éxito! Logramos el objetivo de recoger los fondos que necesitábamos para financiar la visita

Fotos del Cacerolazo Neoyorquino en Apoyo a los Campesinos de Colombia

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Aviva Chomsky & Freddy Lozano:

TERRAZA

The Movement for Peace in Colombia (MPC) is pleased to invite you to the cycle of talks about the realities of Coal Extraction in Colombia.

FREDY LOZANO is a labor and social leader since 1990. In 2009, he received the first award that is given by ‘Public Eye in Davos Suiza for his workd in support of the communities that neighbor the coal mininig complex: “El Cerrejón”. He works for the company CERREJON, which owns the biggest open-pit mine in Latin-America.

AVIVA CHOMSKY is Professor of History and Coordinator of Latin American, Latino, and Caribbean Studies at Salem State University in Massachusetts. She has authored books on immigration and labor issues in LatinAmerica. She has been active in Latin America solidarity and immigrants’ rights movements for several decades.

There will be simultaneous translation to English in all events.

El Movimiento por la Paz en Colombia (MPC) se complace en invitarlos al ciclo de charlas sobre las realidades de la explotación carbonifera en Colombia.

 

FREDY LOZANO es dirigente sindical y social desde 1990. En el año 2009 se hace merecedor al primer premio “positivo” que entrega el ‘Public Eye en Davos Suiza por su labor a favor de las comunidades vecinas al complejo Carbonífero “El Cerrejón”. Es trabajador de la empresa CERREJON, que explota la mina de carbón a cielo abierto más grande de américa latina.

 

AVIVA CHOMSKY es profesora y coordinadora de Estudios de LatinoAmerica y el Caribe de la universidad estatal de Massachussets en Salem. Es autora de multiples libros sobre inmigración, y asuntos laborales en latinoamerica. Ha estado activa en movimientos de solidaridad con latinoamerica y pro-inmigrantes por varias decadas.

 

Todos los eventos contarán con traducción simultanea al inglés.

 

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Fiesta en Solidaridad con el Catatumbo

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El sábado 20 de julio, los Colombianos de Nueva York se reunieron a “Jartar Cerveza” en solidaridad con los campesinos del Catatumbo colombiano.

Video de Marta Loaiza pidiendo ayuda para localizar a su hermano

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martaloaizaMartha Loaiza pide que se difunda este video para localizar a su hermano, el abogado Luis Arturo Loaiza Gutierrez. Ayudenos a difundir este video para que llegue a todo aquel que tenga información sobre su paradero.

Grave incidente contra labor de defensa de Derechos Humanos, sujetos desconocidos sustraen computador de abogado de la Corporación Sembrar

Grave incidente contra labor de defensa de Derechos Humanos, sujetos desconocidos sustraen computador de abogado de la Corporación Sembrar

 

Las organizaciones abajo firmantes, nos dirigimos de manera apremiante a los organismos gubernamentales de derechos humanos, organizaciones internacionales y la opinión pública en general, a efectos de denunciar los graves hechos que afectan la garantía para el ejercicio de la  defensa de derechos humanos en el país.

Los hechos ocurridos son los siguientes:

1.       El día viernes 21 de febrero personas sin identificar ingresaron de manera arbitraria a la residencia del abogado de la Corporación Sembrar, Jorge Reales y procedieron a hurtar su computador portátil, en donde guardaba información sensible sobre casos de violaciones a derechos humanos y ejecuciones extrajudiciales, en las cuales están comprometidas unidades militares. Así mismo,  en el computador hurtado se encuentran relatorías de reuniones con el Gobierno Nacional y documentos sobre situación de riesgo de líderes del Sur de Bolívar, entre otros.

 

2.       Las personas que ingresan al apartamento solo sustraen del mismo el equipo portátil a pesar de encontrarse otros objetos que también hubieran podido ser hurtados, lo que indica con alto grado de certeza que el objetivo era acceder a la información.

 

3.       La Corporación Sembrar representa en instancias judiciales nacionales e internacionales,  a víctimas de crímenes de Estado cometidos por militares de la Brigada 15, del Batallón de Infantería No 4 “General Antonio Nariño”, Batallón No 45 “Héroes de Majagual”, Batallón de Artillería Antiaéreo Nueva Granada, en donde resultaron victimas, entre otras, personas civiles de la zona sur del Departamento del Cesar, los dirigentes agromineros Alejandro Uribe Chacón y Edgar Quiroga, tres campesinos y un menor de edad en los municipios de Morales y Tiquisio en el Sur del Departamento de Bolívar.

 

Antecedentes

1.       Recientemente se conoció que el General Leonardo Barrero, en su momento Comandante de las Fuerzas Militares sugirió a un militar de alto, rango acusado de ser uno de los responsables de la ejecución de “falsos positivos”. recluido en una unidad militar que había que crear una mafia para denunciar fiscales que investigan casos de falsos positivos.

 

2.       Mediante reciente sentencia judicial del Juzgado Quinto Administrativo de Descongestión de Cúcuta, fue declarada la responsabilidad del Estado – Ministerio de Defensa por la ejecución del menor Jonathan Meza Badillo a manos de tropas de la Brigada 15 en hechos ocurridos en el municipio de Abrego (Norte de Santander), siendo este uno de los casos que dieron lugar a lo que en la opinión publica se conoce como “Falsos Positivos”

 

3.       Con posterioridad a la movilización realizada por campesinos y pequeños mineros del Sur de Bolívar el pasado mes de septiembre, las comunicaciones telefónicas de los miembros de la Corporación Sembrar han tenido todo tipo de dificultades, conversaciones que se cortan de manera constante, cruce de llamadas, señal deficiente en momentos específicos sin ninguna explicación.

 

4.       Desde el día 3 de marzo de 2011, la Corporación Sembrar se vió obligada a devolver al Gobierno de Colombia la totalidad de los esquemas de seguridad (carro blindado y escoltas), ante la ausencia de medidas políticas y materiales reales de protección, así como la pretensión de obligar a Sembrar para aceptar empresas privadas armadas para su protección.

 

5.       Por razones de los constantes hostigamientos y persecuciones hacia la Corporación, la entonces presidenta Zoraida Hernández junto a su compañero e hijo debieron abandonar el país en condiciones de exilio.

 

6.       El Gobierno Nacional se había comprometido con la corporación Sembrar a realizar una reunión de alto nivel, para la discusión y adopción de medidas políticas, antes del 15 de marzo de 2011. Han transcurrido casi 3 años sin que por parte del gobierno se haya realizada dicha reunión y menos que se hayan adoptado medidas que permitan el libre ejercicio de defensa de Derechos Humanos.

Exigencias

Por lo anteriormente expuesto exigimos al Estado Colombiano:

1.       Se inicien las investigaciones pertinentes que permitan identificar y sancionar a los responsables de los hechos.

2.       Se tomen de manera urgente las medidas que garanticen la vida y la integridad de los miembros de la Corporación Sembrar, así como el pleno ejercicio de defensa de  los Derechos Humanos.

3.       Se acumule esta denuncia con las que actualmente cursan en distintas unidades de fiscalía y donde figura como victima la Corporación Sembrar.

Suscriben,

Corporación Sembrar

Asociación Nomadesc

Movimiento Victimas Crímenes de Estado Capitulo Sur de Bolívar y Sur del Cesar y Catatumbo

Asado de recolección de fondos 2013, Progira de Asoquimbo

Amigos de el Movimiento por La Paz en Colombia.
El asado de el Sábado fue un éxito! Logramos el objetivo de recoger los fondos que necesitábamos para financiar la visita de la delegación de las comunidades de campesinos y pescadores afectados por las construcción de la hidroeléctrica de el Quimbo en el Huila. Queremos dar nuestros sinceros agradecimientos por su apoyo y solidaridad. A los que colaboraron, asistieron y a los que nos desearon buena suerte.
Fue muy bueno ver a la comunidad colombiana reunida en solidaridad con los compatriotas que en Colombia enfrentan dificultades y abusos.
Los esperamos a todos en las actividades que tendremos con la delegación de las comunidades de el Quimbo en los próximos dias.
También pueden ver las fotos de el asado abajo o en la página de el Movimiento por La Paz en Colombia en Facebook.
Entre todos será más fácil construir una Colombia en Paz.
Con aprecio.
Movimiento por la Paz en Colombia

Dear friends of the Movement for Peace in Colombia.
The BBQ of Saturday was a great success! We achieved our objective of raising the funds needed to finance the visit of the delegation from the communities of fishermen and campesinos that will suffer from the construction of the dam of El Quimbo in the Colombian region of Huila. We want to express our sincere gratitude to your support and solidarity. To those who helped, came and wished us good luck.
It was very inspiring to see the Colombian community reunited in solidarity with fellow Colombians being victims of hardship and abuse.
We hope to see in you in the events to be held with the communities of El Quimbo in the days to come.
You can see the pictures of the BBQ below or in the Facebook page of the Movement for Peace in Colombia
Standing together, it will be easier to achieve peace in Colombia.
Sincerely.
Movimiento por la Paz en Colombia

Fotos del Cacerolazo Neoyorquino en Apoyo a los Campesinos de Colombia

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Dias de Acción y Oración por la Paz en Colombia

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El 26 de Abril del 2013, el Movimiento por la Paz en Colombia apoyo la tradición de Witness for Peace y bajo la dirección de el pastor de la Iglesia de Todos los Santos celebraron los Días de Acción y Oración por la Paz de Colombia.

9 de Abril, Carnaval por la Paz en Nueva York

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El 9 de Abril, el MPC y CIPAZ Colombia-NY convocaron a la comunidad de Nueva York para que saliera a celebrar de paz.

Los Artistas Jorge Posada y Jairo Barragan ofrecieron piezas de artes para regalar a los asistentes.

Los musicos de la Cumbiamba NY tocaron para la multitud. Gracias a Terraza 7 por ayudar a hacer esto posible.

Mesa Regional de Paz NY: Las Víctimas y Sus Derechos

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El primero de junio en Nueva York se celebró la mesa Regional de Paz para los Estados Unidos.

Participaron delegados de Colombia Vive (Boston), Colombian Human Rights Committee (DC) y el Movimiento por la Paz en Colombia (NY) y otros miembros de la comunidad colombiana en la costa oriental de los Estados Unidos.

Desde Colombia, los cuatro congresistas de la Comisión de Paz de la Cámara participaron via Skype.Dieron su visión esperanzada en el proceso de paz y escucharon testimonios de los participantes en el auditorio.

Especial agradecimiento a Carlos Aguasaco del Center for Workers Education que sirvió de anfitrión a la ceremonia. Y a Carolina Chaves del Colombian Studies Group del Graduate Center en CUNY quién moderó la participación de los asistentes.

Las memorias del evento se encuentran aqui: http://www.mesadepazny.org/

Consolidating the narco-economy

Review by Gabriel Chaves for the  International Socialist Review

Cocaine Death Squads and the War on Terror:

US Imperialism and Class Struggle in Colombia
Monthly Review Press, 2011 · 278 pages · $16.95

THE WAR on drugs is a key feature of US foreign policy. If we were to judge this war by its official goal we must recognize it has failed: the drug trade now spans the whole globe. The war has squandered treasure and ruined the lives of millions of people. Governments continue to pursue this war because the stated objectives differ from its real purpose. Cocaine Death Squads and the War on Terror provides a perspective that unveils the true nature of the war on drugs.

The authors focus on Colombia as the epicenter of the “Crystal Triangle”: the Andean countries that supply the international cocaine trade. The evolution of the government’s simultaneous campaigns against narcotrafficking and the existing insurgency groups is discussed in intimate detail. The book offers a unique vantage point on its subject, providing a clear picture of the role of the CIA in the international drug trade.

Genesis of Colombian drug trade
The Colombian narcoeconomy originated from two confluent dynamics: the internal conflict for land, and the geographical shift of US anti-communist operations.

Inside Colombia, the Comprador class (the business elite), had successfully resisted the struggle for land redistribution. The FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) grew out of peasant groups involved in this struggle.

Internationally, the CIA role in drug trafficking operations dates back to the Cold War, when it began making alliances with gangsters, warlords, and heroin traffickers to fight communism in Europe, China, and Indochina. Since then, the focus of CIA operations has coincided with surges in drug production. The drug trade in Colombia, for example, helped the CIA finance its operations in Central America.

The CIA helped establish the Medellin Cartel by supporting the paramilitary organization Muerte a Secuestradores–MAS (Death to Kidnappers). It included members of Colombian security forces, landowners, and narcotraffickers. The CIA connected MAS with mercenaries that provided training in anti-insurgency tactics. The CIA also helped organize production and marketing networks vital to the cocaine trade.

The growth of cocaine production coincided with the ascendancy of sectors committed to international trade. Villar and Cottle identify these forces as the Narco-bourgeoisie: the beneficiaries of the drug economy.

The cocaine decade
The cocaine decade marked the rise to power of the narco-bourgeoisie. Among the individuals that formed part of its ranks, the authors detail the ascendance of Carlos Castaño and of Alvaro Uribe Velez.

As drug traffickers increased the size of their rural properties, class antagonisms intensified. They formed paramilitary groups with US support. Today, they are still part of Colombian’s intelligence network.

Villar and Cottle make a detailed class analysis of Colombia and its relation to the United States to demonstrate the importance of the drug trade for the economic stability of both countries, the involvement of the respective governments’ agencies in trafficking operations, and the futility of persecution of cartel leaders to combat traffic.

The description of Colombia as a narco-state is justified by pointing to several aspects of Colombia class structure: the shared enmity of the narco-traffickers and the traditional elites towards social movements, the cooperation of the national army with “illegal” paramilitary groups, the dependence of the legal economy on the drug economy, and the political prominence of individuals with known ties to the cartels.

The fusion between the state and the narcotraffickers, however, is by no means free of the occasional confrontation. The book’s account of the rise and fall of Pablo Escobar illustrates how conflict of interests can escalate into bloody confrontations between sectors of the narco-bourgeoisie. As they engaged in an all-out war with Escobar’s Medellin cartel, Colombian and American officials allowed the Cali cartel to prosper and integrate deeper into the power structure. Its subsequent disarticulation did not disrupt the already established narco-military networks. Under the leadership of Carlos Castaño, these networks were prepared to ruthlessly advance the class interest of the narco-bourgeoisie.

Plan Colombia
FARC’s involvement in the drug economy consists mainly on taxing the initial stages of the process. These steps are of little added value when compared with subsequent steps of the trade chain. Nevertheless, this role becomes the basis for US official to promote the paradigm of a unique and inseparable fight against the single entity of narco-terrorism.

By exaggerating the role of FARC in the cocaine industry, the US justified an imperialist campaign known as Plan Colombia aimed at defeating the insurgent group. Plan Colombia coincided with Alvaro Uribe’s governing agenda entitled “Democratic Security,” which was simply a doctrine of state terror that applied Washington’s counterinsurgency guidelines.

Not coincidentally, the Uribe era brought massive investments in capital-intensive infrastructure directed at exploiting the country’s natural resources. At the same time, neoliberal legislation eliminated labor rights, and paramilitary campaigns cleared out the population from rural areas in investors’ sights.

The careful description of these phenomena allows Villar and Cottle to conclude,

“Behind the official discourse of fighting drugs and terrorism there remains an agenda in Colombia that is no longer hidden: to secure military victory over the FARC and eliminate obstacles to US and international investment in mega-projects for the efficient exploitation of Colombia’s rich natural resources.”

To secure these objectives paramilitaries target everyone that dare challenge the economic interests of the imperial-comprador partnership. The authors go to great lengths to describe the terrorism of the narco-state and the psychological operations used to legitimize it.

Effects of the war on drugs
The last part of the book provides a description of the consequences of the war on drugs. Massive fumigation results in relocation of coca plantations further into the Amazon and in the regionalization of the drug economy across Latin America.

The dissolution of the cartels has produced a decentralization of the drug economy into many disparate entities. The industry became commoditized allowing the entrance of new players. Banking institutions help launder drug money and US companies participate in smuggling schemes to obtain black market pesos, helping to offset the nation’s trade deficit.

The cocaine industry provides profitable opportunities for “legitimate” American corporations, too. There has been a proliferation of private military companies (PMC) that help secure the flow of drug profits to US financial institutions. To maintain this flow, the banking industry must resist any attempt at regulating its practices, and the Pentagon must shield PMCs from investigation. To illustrate the inner working of these networks, the authors describe in detail the activities of several PMCs.

A war for drugs, a war of terror
This work does a superb work in connecting the dynamics of the internal conflict with the hegemonic interests of Washington. For Colombian readers it reveals how the strings are pulled to benefit international corporate interests. For American readers it shows the humanitarian crisis that American “aid” has caused.

The analysis put forward of the US-directed war on drugs and the remarkable description of its real effects is of fundamental importance for future social movements both in the US and in Colombia. Social struggles cannot succeed if they are blind to the real nature of the narco-state. The book is a useful tool in this regard.

Two warnings are needed. First, by defining the concept of the narco-bourgeoisie the authors provide an excellent analytical tool to explain many of the realities of Colombia and war on drugs. Unfortunately, careless use of the concept may hide internal conflicts inside the elite. After all, it was a sector of the bourgeoisie that prevented Uribe from holding on to power.

A second defect is the appearance that class conflict is limited to the FARC-led struggle against the government. This is a consequence of a recurrent technique used by Colombian governments: movements are always accused of being infiltrated by FARC. It is not surprising that international observers idealize the potential of FARC as a transformative force. This view is a serious obstacle for the growth of social organizations. The guerrillas do not have a monopoly on class resistance; the book forgets this.

With these two caveats in mind, one can follow the book’s carefully constructed arguments and accept its maxim: “this is a war for drugs and a war of terror” that immiserates Colombians while cocaine floods the global markets.

Levantamiento en Catatumbo

EN LA boca del Catatumbo, un río que divide Colombia de Venezuela, un singular fenómeno natural acontece sobre la marisma, donde el río desemboca en el Lago de Maracaibo. Cada otra noche, casi con regularidad, el cielo de esta pequeña área se ilumina con de relámpagos –unos 20.000 por noche. Se dice que los rayos del Catatumbo traicionaron al pirata inglés Sir Francis Drake cuando trató de asaltar los puertos españoles en el siglo 16.

Hoy en día, río arriba, al lado colombiano del Catatumbo, otro tipo de tormenta mantiene al país en vela.

Desde el 10 de junio, más de 16.000 campesinos se han movilizado hacia las ciudades de Ocaña y Tibú para solicitar el establecimiento de una Zona de Reserva Campesina (ZRC) –una designación legal que otorgaría a la región un plan de desarrollo rural. Las protestas han surgido en una región tradicionalmente controlada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la insurgencia armada más antigua del continente con casi medio siglo de existencia.

Los campesinos exigen al gobierno reducir la erradicación de la coca –un cultivo tradicional en la región que el gobierno quiere eliminar, bajo la presión de Washington– a menos que además proporcione asistencia para cultivos alternativos.

El retorno por la venta de un kilo de hojas de coca es 1.500 veces mayor que el de un kilo de cacao. Los cultivos legales no son económicamente viables debido a una serie de acuerdos de libre comercio, en particular con Estados Unidos, que han deprimido el precio de los productos agrícolas básicos. Para los campesinos, el cultivo de la coca sigue siendo la única manera de mantenerse a flote en un difícil entorno económico.

El 22 de junio, la policía antidisturbios disparó contra los manifestantes, dejando cuatro muertos y 50 heridos. César Jerez, un líder de los campesinos, anunció la existencia de videos que, según él, responsabiliza a la policía de la muerte de dos manifestantes. Al menos 10 agentes de la policía resultaron heridos en el enfrentamiento.

El gobierno insinúa que las FARC están detrás de las protestas. Si es así, entonces no es cierto que, como afirman los gobiernos colombiano y estadounidense, la guerrilla tiene poco apoyo entre los campesinos.

Los campesinos intentaron negociar un acuerdo. Líderes campesinos habían acordado ir a Bogotá, la capital colombiana, para hablar con el presidente Juan Manuel Santos, pero la reunión fue cancelada después de que Santos rechazara confirmar su presencia. Los campesinos declinaron negociar con el ex alcalde de Bogotá, Luis Eduardo Garzón.

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ESTA ES la última de una serie de huelgas campesinas que han paralizado la economía en distintas regiones de Colombia. Una histórica huelga de productores de café y cacao a principios de este año interrumpió el flujo de mercancías al puerto de Buenaventura y a la frontera suroeste con Ecuador. Desde entonces, huelgas de menor notoriedad han afectado la producción de arroz, azúcar y papas han avanzado hacia el norte por la cordillera hasta llegar al Catatumbo colombiano junto a la frontera venezolana.

El camino recorrido por esta cadena de huelgas cubre las áreas más densamente pobladas del país indica que Colombia experimenta un auge de la lucha popular, debilitando así la imagen de un país refugio de la inversión segura que el gobierno promueve.

Las demandas de los campesinos están relacionadas con el compromiso de Santos a dirigir la economía del país hacia la minería. Además de producir condiciones económicas desfavorables, la industria extractiva causa daños al medio ambiente de las comunidades en lucha.

En sus negociaciones con el gobierno de Colombia en Cuba, las FARC propuso la creación de 59 ZRC, arriba de las seis que ya existen. El 26 de mayo, las FARC y representantes del gobierno anunciaron que habían llegado a un acuerdo sobre asuntos agrarios. Las expectativas de los campesinos han aumentado desde entonces. Pero la brutal represión a la insurrección campesina da malos augurios sobre el compromiso real del gobierno a solucionar la cuestión agraria.

El Relámpago del Catatumbo ha iluminado la región durante miles de años. Mientras las negociaciones entre el gobierno y las FARC continúan en La Habana, el levantamiento de Catatumbo arroja luz sobre la actitud del gobierno hacia el campesinado de Colombia.

Escrito originalmente en inglés para socialistworker.org Traducido por Lance Selfa